lunes, 21 de febrero de 2011

Y (Griega profunda)

El culo, esos dos promontorios de carne que nacen al final de la espalda y que rodean un orificio, que también se llama culo, rodeado a su vez de prejuicios deseos y leyendas. Se le llama también ojo del culo y además ojete, los más finos ano, los mas poéticos rosa negra y otras cosas que se les ocurren. Se puede distinguir entre culo carne y culo agujero.

Culoregalo

El culo carne es parte eminente de la estética corporal. Los culófilos y los que no lo son tanto, aprecian y admiran el culamen femenino. El culófilo juzga la belleza del mismo junto la amplitud de las caderas y la estrechez de la cintura, suelen preferirse el culamen carnoso, macizo, prieto y respingón.

A muchos hombres les sorprende, sobre todo jóvenes, pero muchas mujeres también son culófilas y admiran el culo masculino con cualidades propias. Les suele gustar macizo, saliente y apretado.

El culo agujero es un verdadero órgano sexual y no es sagrado ni inviolable. La sodomía no es un placer de maricones, un sucedáneo a falta de otra cavidad como mucha gente cree. De hecho casi ningún hombre se corre por el culo y en cambio muchas mujeres sí. Pues no sé exactamente porque, hay quien dice que porque la pepita está pegada al vientre y el capullo separado por lo que le llegan las sensaciones amortiguadas. No importa, lo que si importa es tener presente que el culo agujero está diseñado para expulsar, no para introducir, por esto el lubricante tiene una gran importancia. La mantequilla del último tango tiene su aureola mítica pero su eficacia es dudosa, hoy hay muchos lubricantes específicos, yo prefiero los no perfumados.

Es responsabilidad propia mantener el conducto a punto, las hay que incluso se presentan con el mismo ya lubricado y perfumado, un detalle que se aprecia. Lo que se llama partir o romper el culo no es en realidad un desvirgue y no hay nada que romper. Solo se trata de dilatarlo hasta que admita el cuerpo extraño (o conocido jeje) una maniobra por lo menos molesta, cuando no dolorosa, que debe hacerse sin violencia para evitar sufrimientos innecesarios y que no termina con una sola penetración. Hay que repetirla, pero casi nunca el dolor dura tanto o es tan intenso que sea intolerable.

Es un placer de los que se aprende a disfrutar despacio, lo mismo que a casi nadie le gusta el primer sorbo de cerveza o la primera calada de un cigarrillo. Las sensaciones no son claramente sexuales al principio y el proceso de convertirlas en placenteras es lento, aunque hay excepciones claro. Por ser un acto consciente, antinatural y no espontaneo , tien mayor altura human y erótica que el meramente instintivo. Además tiene el valor simbólico de entregar la parte mas intima , secreta y vulnerable del cuerpo.

Culo

La sensación que experimenta el enculador es distinta de lo que siente en el coño y la boca, por la estrechez y la sequedad y por la fuerza de las contracciones rectales, que no se comparan ni con las de la vagina ni con el aleteo de la lengua.

Se de alguna mujer que dice que es un placer brutal, pero tan intenso, que lo reserva para ocasiones muy especiales, otra que sólo lo hace cuando muy desatada; para otra es un favor que solo concede aun hombre que le guste mucho y, en fin, otra que solo se lo pide a los que tiene la picha con la forma adecuada, y alguna que hace las tres cosas jeje. A la mayoría que lo prueban les gusta, algunas incluso se envician, pero casi todas le ponen pegas a los superdotados, para que luego digan.

Pero hay otros placeres anales que no son la sodomía, un nombre tan poético como “el beso negro” designa algo tan prosaico como lamer el ojete. Esta zona hipersensible no suele ser acariciada y menos por algo tan suave como la lengua, tiene efectos fulminantes tanto en hombres como en mujeres. Dejarse de remilgos y probarla, por activa y por pasiva es algo que nadie debería perderse. A todo el que tenga algunas horas de vuelo le han metido alguna vez un dedo por el culo, pero el “postillón”, otro termino clásico, es algo mas, se hace en el momento del orgasmo, para acentuar sensaciones o un momento antes para precipitarlo.

¿Como estáis de griegas profundas?

22 comentarios:

Merce dijo...

A mí me encanta que me maneje, de diversas maneras, las traseras más traseras.

Reme dijo...

soy novata con esto de los blogs

el tuyo me gusta

Reme dijo...

no se si he hecho bien el comentario porque no lo veo...???

Reme dijo...

Pues a mí el sexo anal no me gusta. Me resulta molesto, doloroso e incómodo.

Además tengo varios problemas con este tema: por un lado mi ano es muy sensible y frágil y es fácilmente irritable, fisurable y sangrante (a veces simplemente con una cagalera sufro de estas cosas). Aunque caricias sí que admite, pero las penetraciones con dedo u otros "miembros" suponen lo anteriormente dicho.

Por otro lado, tengo mucha facilidad para sufrir infecciones vaginales por hongos cuando al practicar sexo alterno tocamientos o roces o caricias en el ano y en la vagina. Más de una vez, incluso teniendo todo el cuidado del mundo, he acabado con una molestísima infección vaginal por hongos tras un encuentro sexual. Y, de verdad, que es de lo peor que hay: picor, escozor, a veces dolor, todo irritado hasta el punto de que el simple roce de la ropa interior es una tortura... Y, claro, a medida que vas sumando número de veces que sufres una infección de este tipo, las infecciones van haciéndose cada vez más resistentes a los fungicidas y, por tanto, más difíciles de curar y más duraderas... Mayores molestias y durante más tiempo es el resultado final.

En definitiva, a mí no me produce sensaciones placenteras la penetración anal, más bien lo contrario. Y ofrecer eso a mi compañero como algo especial me puede ocasionar una infección que luego tarda meses en curárseme... Resultado final de la ecuación: no me compensa.

¿Cuál es el problema pues que yo me planteo ante "mi problema" con el sexo anal? Que parece ser que hoy en día si no estás dispuesta a este tipo de prácticas pierdes interés para los hombres. Y ya no hablo de un encuentro de una noche o unas cuantas noches, que para eso, supongo que, al final, a ellos les da igual pues tratarán de disfrutar de lo que tú estás dispuesta a ofrecerles en ese momento y ya en otra ocasión disfrutarán de otra cosa con otra que sí esté dispuesta a ello. Pero ¿qué pasa cuando empieza a surgir algo realmente importante con alguien, cuando empieza a haber sentimientos de verdad y parece que ambos se interesan mutuamente y quieren llegar a conocerse mejor para ver si puede llegar a surgir una relación seria? ¿es determinante para un hombre este aspecto a la hora de plantearse tener algo serio con una mujer?

Es que lo que yo me planteo es que lo mío no es capricho, pues lo he probado y no ha resultado. Lo mío es un verdadero problema aparte de que no me aporta placer, pero soy entregada y apasionada en la cama para cualquier otro juego y me encanta jugar, seducir, ser seducida, provocar, ser provocada, provocar y luego retirarme para hacerme aún más de desear cuando definitivamente me rindo... En fin que el juego de lo erótico y la seducción me gusta y me apasiona; solamente tengo "problemillas" con "mi puerta de atrás"...

Para mí no sería un problema algo así si de verdad me interesa y quiero a la otra persona, puesto que hay mil y una otras posibilidades de jugar y disfrutar, pero parece que para los hombres de hoy en día es condición sinequanon (no sé si se escribe así) lo de estar dispuesta a la penetración anal para tener algo serio contigo

Y, bueno, ya no voy a decir nada de qué dirían muchos de estos que lo "exigen" a las mujeres si fueran ellos los que tuvieran que ser penetrados con algo más grueso que un dedo, que también los hay que no se aplican lo mismo que ellos piden, pero bueno esto es otro tema...

Sé que me he extendido mucho, pero es un tema que me toca muy de cerca y estoy muy interesada en leer vuestras opiniones, en especial las masculinas que pueda haber y la del dueño del blog, por supuesto.

Saludos a todos

Babilonio dijo...

Merce, pues a disfrutarlas.
Besos

Babilonio dijo...

Reme, bienvenida, pasa y ponte cómoda.

En cuanto a tu comentario, si no te gusta no te gusta, como la cerveza, no a todo el mundo le gusta y no pasa nada. Si además te trae problemas pues con no hacerlo solucionado.
La relación entre el placer anal y las relaciones serias no la veo por ningún sitio. No comparto tu generalización, no se con que hombres de hoy en día te habrás relacionado, pero si condicionan una relación seria a una practica sexual no es el tipo de persona que comulga con mis ideas.

Un beso

PS. Opiniones masculinas por aquí vas a encontrar pocas.

Fiebre dijo...

En cuestión de sexo anal mi experiencia es limitada, aunque algún día le pondré remedio supongo.

Pero como amante impenitente del sexo oral, los besos me gustan de todos los colores, tamaños y dimensiones...si bien es cierto que con muchos hombres hay que andarse con cuidado a ver dónde tocas o besas, pues aún subyace el hábito cultural adquirido de que por ahí ´ni el bigote de una gamba´.

Y con el tema de Reme me he quedado muerta: ¿Querer algo serio versus sexo anal?...

El sexo- aunque sea lúdico- ya es serio de por sí. Y si lo practicas con afición, te lo tomas en serio que hay que saber de tó en esta vida.
Lo otro son sentimientos y van por otro lado.
A veces me parece que vivo en otro mundo o que el personal está tarado.
En fin...

Reme dijo...

Babilonio, gracias por ofrecerme tu casa.

Fiebre, Babilonio, pues os juro que más de una y de dos veces me han dicho lo de "si tú no estás dispuesta a hacer según qué cosas, no te extrañe luego que salgan fuera a buscar lo que no tienen en casa"... Y yo me quedo así: O_O...

Porque digo yo que un polvo es un polvo, pero, cuando hay sentimientos de por medio, cuando hay una relación de pareja, una relación seria, estar con esa persona va más allá del plano sexual y que la pareja es algo más que una determinada práctica sexual.

Yo nunca querría que el hombre con el que quiero estar y compartir mi vida se sintiera incómodo haciendo una determinada práctica sexual conmigo. Quiero que cuando estemos en la cama, en cada segundo que compartamos se lo esté pasando bien, lo esté disfrutando y se siente libre y cómodo de hacer, decir, expresarse, sentir, dar o pedir. No quiero causarle dolor ni otros inconvenientes (en mi caso, infeccines).

(sigo en otro comentario)

Reme dijo...

Por eso no entiendo que alguien pueda tener el planteamiento contrario: "a mí me gusta hacer esto y si tú tienes un problema con ello, pues tenemos un problema para estar juntos o lo buscaré fuera"

A mí me gusta jugar, provocar y creo que siempre se pueden descubrir nuevos juegos y sensaciones con alguien si te entregas y eres pasional. Por eso no entiendo que una práctica sexual tan concreta pueda suponer un problema cuando hay tantas otras cosas que se pueden hacer para disfrutar juntos y jugar.

En cuanto al sexo oral que comenta Fiebre, yo también soy muy aficionada a él, a darlo y a recibirlo. Me encantan las sensaciones que provoca en el otro y en mí. Aunque no me gusta limitarme a eso; me gusta variar.

Y estoy de acuerdo también con Fiebre en que, para muchos hombres, su culo es zona vetada... Curiosamente más de uno de estos son los que, en cambio, sí le exigen a una mujer que ofrezca su culo... En fin...

Babilonio, una lástima que no haya más hombres por aquí para opinar. Todas y todos nos enriqueceríamos más y aprenderíamos más, pero bueno, nos conformaremos contigo.

Saludos a todos

Eva dijo...

A los hombres, hablo de heterosexuales, tambien les gusta que les urgen el ano, culo, agujero o como le queramos llamar, les da placer y puedo asegurar que es una de los servicios más demandados a las escorts. El placer puede venir y acechar en cualquier lugar...

Babilonio dijo...

Ya lo creo Eva, los caminos del placer son insondables...bueno no, insondables no precisamente jeje, lo que tu has dicho, el placer acecha en los sitios mas insospechados...

Besos insospechados...

humo dijo...

A mi chico le encanta que le introduzca un dedo o dos en el momento del orgasmo; yo tengo más problemas, a causa de las malditas hemorroides internas pero, ¿quién se resiste a unos lametones apasionados ahí mismo?...

Babilonio dijo...

humo, nadie, no se resiste nadie, seguro jeje

Bienvenida.

pseudosocióloga dijo...

Totalmente de acuerdo en todo.La única "pega" es cuando se convierte en lo único.

Babilonio dijo...

pseudosocióloga bienvenida a la ceja, eso ocurre con todo en esta vida, cuando se convierte en lo único pasa a ser una pega.

Un beso

India Rebelde dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
India Rebelde dijo...

QUE VIVA EL AMOR Y QUE VIVA EL SEXO!!! SIN ELLOS LA VIDA SERIA ALGO....MMMMMMMMM......

SALUDOS CARIBEÑOS!!

Novicia Dalila dijo...

No es una práctica que me entusiasme pero reconozco que en momentos desatados tiene su morbo y su placer. Es cuestión de currárselo.

Besos, Babilonio

Himalia dijo...

A mí me enloquece...

(Me temo que llego un año tarde a tu blog)

:(

Babilonio dijo...

Novicia Dalila, como todo en esta vida, hay que currárselo.

Besos Novicia

Babilonio dijo...

Himalia bienvenida, me encanta tu rotundidad al afirmarlo.

(nunca es tarde si la dicha es buena)

Rozando los 40 dijo...

Pues yo soy novata en el sexo anal,de echo, solo uno me lo ha pedido, se tomó tu tiempo tal i como explica babilonio con lubricante, paciencia y la verdad es el resultado fue placentero para ambos.
Del resto varios han pobrado lo del beso negro y me encanta, yo lo he probado también con ellos y han flipado.
Sigue siendo un terreno desconocido para mi, pero no por mucho tiempo espero.