domingo, 31 de agosto de 2008

Amante

Mi amante tiene un amante, veo su espalda, veo su cintura, su movimiento, sus glúteos subiendo y bajando, rítmica, diría que inexorablemente, sobre el pálido cuerpo de ella. Mi amante en un decúbito supino, abierto y entregado, cruza las piernas sobre sus cervicales al tiempo que acaricia, no, agarra, araña, atrapa, tira de sus firmes glúteos, vamos que empuja el culo del moreno hacia ella.

Mi amante tiene un amante, jadea, suda, goza grita, bajo los embates del noble bruto, tira de el, clava sus uñas en la morena piel espoleando el galope del macho sobre su blanca piel.

Mi amante tiene un amante, no soy capaz de salir de mi envaramiento, contemplo la escena interesado y helado, presenciar de tan cerca una escena sexual tan rotunda, tan autentica, tan vigorosa, no deja indiferente o te engancha o te repugna y yo se que soy de los primeros.

Mi amante tiene un amante, si esto fuera una película porno yo me uniría a la fiesta y culminaríamos un trío glorioso, me tienta, se de lo que ella es capaz, de lo que soy yo y estoy viendo de lo que es el moreno; pero esto es la vida real, los sonidos, los aromas, la presencia.

Mi amante tiene un amante, he vuelto dos noches antes, no he llamado, regla libertina incumplida “no se moja sin llamar”, pero es mi amante y quería darle una sorpresa, cosas de amantes.

Mi amante tiene un amante y no se que hacer, pasado el estupor contemplo la escena con sensual curiosidad, el mozo se afana en movimientos cortos y rápidos, ella ha relajado las piernas, ahora junta las rodillas y la desplaza aun lado del cuerpo del hombre. Alcanzo a ver su rostro, el acelera el movimiento, veo en el rostro de ella la proximidad del estallido de placer, el continua, ella le dice “sigue, sigue” y el sigue y yo casi levanto la mano, parte muchacho, pienso, ¡párate! ¡párate! un momento y déjala que sufra, contempla su rostro, mezcla de estupor y de placer y después sigue y dale todo el placer, ahora mas deseado, todo de golpe.

Mi amante tiene un amante y yo aquí, sin saber que hacer, discretamente me retiro, vuelvo sobre mis pasos, salgo de la casa, cierro con cuidado y me sumerjo en la tarde levantina, el húmedo aire mediterráneo me acaricia, paro un taxi y me alejo.

3 comentarios:

GusanitoDeSeda dijo...

Me has dejado con la boca abierta Babilonio...

Y así, entre nosotros... ¿qué es eso de querer hacerla sufrir de esa manera tan cruel, deteniendo todo movimiento? Excitante... sabes que al reanudarlo ella se entregará al placer elevado a la máxima potencia, ¿o no lo has pensado? Cachisssss...

Esperanza dijo...

O pierde definitivamente el ritmo de éxtasis que llevaba, todo es posible Babilonio los placeres de un coño son un enigma...

Excelente post, divertido, excitante, rico...

Babilonio dijo...

Gusanito ¿que no lo había pensado?¡que poco me conoces!

Esperanza, los placeres de un coño son insondables...pero este es el de mi amante, coño conocido qe veo en acción y siento el impulso de aconsejar como tratarlo.......