martes, 12 de agosto de 2008

Deseo




El deseo, el anhelo de saciar un gusto.
El deseo es una maquinación.
El deseo es una fuerza de la naturaleza.
El deseo es la fuerza de la naturaleza.

A cada deseo le precede un sentimiento, al deseo sexual le precede un sentimiento de atracción. Para despertar el deseo, hay que despertar antes la atracción.

El deseo nos saca de nosotros mismos, nos desubica, nos dispara y proyecta, nos vuelve excesivos, hace que vivamos en la improvisación, el desorden y el capricho, máximas expresiones de la libertad llevada al paroxismo. El deseo reivindica la vida, el placer, la autorrealización, la libertad

Bien entendido el deseo no es una voz oscura, confusa y estúpida, sino que - en una persona madura - es luminosa, clara e inteligente. Las emociones están en la base de los deseos y de la inteligencia se dice que es emocional. Visto de este modo, el deseo se convierte en el portavoz de uno mismo.

4 comentarios:

Esperanza dijo...

Precioso...

Dos hombres viven en ti.

Babilonio dijo...

Debe haber un okupa por aqui dentro, eso es que estoy engordando..aysss.
¿Porqué lo dices?

Esperanza dijo...

Hay uno apasionado y sexual desbordante de erotismo, y otro completamente racional que llega a resultar hasta frío. Al menos eso es lo que intuyo.

GusanitoDeSeda dijo...

"Más y más" de La Unión...

Nada que añadir.